983 717 001 jam@tfmedia.com
Seleccionar página

Toulouse-Lautrec y el cartel de la Belle Époque

Diseño del catálogo

Toulouse-Lautrec

El catálogo de la exposición que presentamos Toulouse-Lautrec y el cartel de la Belle Époque, colección Musée d´Ixelles recorre la llamada edad de oro del cartel artístico, desde Jules Chéret, considerado por todos el padre de esta historia, hasta Toulouse-Lautrec, cuya obra sintetiza las más brillantes aportaciones de los cartelistas europeos y evidencia, sin duda, qye el cartel artístico ha llegado a su cenit.

Exposición

Salas de exposiciones de la Fundación Mapfre, del 5 de mayo al 19 de junio de 2005.

Páginas

Imágenes

Ilustrativas

Toulouse-Lautrec y el cartel de la Belle Époque

Los inicios de la modernidad están marcados, sin duda, por la Revolución Industrial. La consolidación de la sociedad de mercado produce una serie de cambios en las formas de vida que determinan, para siempre, el futuro de la sociedad occidental. En este panorama, el arte, de nuevo, estaba allí para dar fe de estos procesos: la publicidad moderna, a través del cartel artístico, nacía de su mano.

El arte y la vida se unen más que nunca en esta exposición: los carteles debían vender una idea y, para ello, los artistas necesitaban crear un lenguaje nuevo, directo y eficaz. El cartel se convierte, entonces, en un campo de experimentación de los nuevos lenguajes estéticos y, a la vez, en el mejor soporte de difusión de las tendencias artísticas más modernas.

Nacido en el seno de una familia aristocrática, con ocho años se traslada a París. Su problema congénito, un defectuoso desarrollo de los huesos que le provoca microfracturas espontáneas, frena su crecimiento y le causa deformaciones articulares dolorosas. Llegará a alcanzar una estatura de ciento cincuenta y dos centímetros. Como contrapartida, en sus largos períodos de inmovilidad desarrolla su creatividad.
Con dieciocho años entra en el taller del retratista académico Léon Bonnat, situado cerca de la Place Clichy, lo que inaugura su vida montmartrense. Meses más tarde, decide estudiar en el taller, más libre, de Fernand Cormon, junto al que empieza a manifestar sus preferencias por el arte de Dégas, Monet y los impresionistas. Allí conoce a Vincent van Gogh, que le revela la riqueza de la estampa japonesa. Juntos asistirán a Le Mirliton de Bruant, en cuya revista Lautrec comenzará a colaborar asiduamente.
En 1888 expone once obras en el Salón de Los XX, en Bruselas; en 1890 muestra, de nuevo en Bruselas, cinco obras y participa en el Salón des Indépendants de París con El Ensayo de las nuevas chicas con Valentin le Désossé (1889-1890; Philadelphia Museum of Art, Filadelfia). Un año después, el cartel Moulin Rouge. La Goulue marca el inicio del reconocimiento a su obra por parte del público. Su producción como cartelista es, desde entonces, rica y abundante. Realiza treinta y tres carteles, en los que desarrolla una síntesis de lo más original de su creación. Instalado en Montmartre desde mediados de los años ochenta, su vida transcurre entre los cabarés y los burdeles, de los que era un asiduo visitante. Minado por la bebida, por el ritmo de esa existencia y por la sífilis, a los treinta y cinco años debe ingresar en la clínica psiquiátrica de Neuilly y, desde entonces, Paul Viaud, amigo de la familia, le acompañará siempre. En 1901 se despide de sus amigos parisinos y muere en casa de su madre.

 


Diseño
Juan Antonio Moreno


Maqueta
Gonzalo Serrano


Editor/a
Antonia Castaño


Coordinación
María López


Interactivos
Francisco Rodríguez


Impresión
TF Artes Gráficas

Catálogo

Formato: 24 x 33 cm
Páginas: 320
Papel: Monken Lynx 150 grs / papel color pop 150 grs
Tipografía: Freeform
Idiomas: castellano
Encuadernación: tela con sobrecubierta

Imagen / Exposición

Banderolas
Paneles informativos
Invitación
Programa
Cd
Publicidad